domingo, 3 de septiembre de 2017

GERMÁN BIDART CAMPOS






Por Ricardo Miguel Fessia


I – Era un porteño cabal, nacido y criado en la gran ciudad. Su estampa así lo denunciaba detrás de esos anteojos de gruesos cristales que acompañaban un rostro sereno rematado por una ancha frente.
         Gustábale el interior, al menos Santa Fe, y más concreto, nuestra Facultad. Alguna vez lo escuche decir los cómodo que se sentía en nuestra Casa, y hasta puedo dar fe de lo que disfrutaba dando alguna charla en la sala de Consejo o caminando por los pasillo, su rostro lo denunciaba. Creo que la última vez recorría el patio central y su amigo, “Pepe” Benvenuti, hacía de cicerone.
         
Los temas sociales eran su preocupación y ello es dable advertirlo en cualquiera de las cientos y cientos de páginas publicadas. Todos fueron abordados con tanta sensibilidad como compromiso desde la perspectiva de la doctrina a la cual adhería. Sostuvo desde los primeros tiempos hasta el último suspiro su fe en la libertad de pensamiento y de expresión, con un alto grado respeto a las diferentes opiniones que le servían como un acicate para profundizar en los argumentos y volver con renovados argumentos para la compulsa.


II – Nació el 9 de diciembre de 1927. Estudió en la Universidad de Buenos Aires donde se graduó en 1949, y en la misma casa se doctoró en 1953 con la tesis “La democracia como forma de Estado”. Entra ambas graduaciones hizo cursos de posgrado en Estaña. Todo su recorrido de educando fue con altas notas y activa participación.


III - La carrera docente llegó de inmediato en ese mismo claustro. Dedicó su vida precisamente a la academia, tanto como profesor, investigador y publicista.
El derecho público era lo suyo, dictó “Derecho político” que luego se llamó “Teoría del Estado”, a la que accedió por concurso ocupando el sitial de Mariano de Vedia y Mitre que había sido el primer profesor de la disciplina.
Se destacó, sin dudas, en “Derecho constitucional” dando cierta continuidad a los grandes profesores del rubro. En ese campo, abordó con solvencia todos los campos del constitucionalismo jurídico y en cada uno dejó su impronta con opiniones sólidas. Se refirió a la parte dogmática, la parte histórica, los derechos fundamentales, los derechos sociales, el derecho humanitario y el internacional de los derechos humanos, la historia política y constitucional, el fundamento filosófico del Derecho Constitucional, el liberalismo, el poder, los grupos políticas, los tribunales militares, el Derecho constitucional comparado, junto a otros tantos.

Logró un merecido reconocimiento internacional que se reflejó en los honoris causa o distinciones similares recibidos. (1)


IV - Fue asesor de la Convención Nacional Constituyente de 1994 en la reforma de la Carta magna y miembro de la Comisión Asesora para la Redacción de la Constitución Nacional en 1972. Si bien jamás estuvo afiliado a ningún partido y no fue funcionario de ningún gobierno, era permanentemente consultado por el Estado.
A diario escribía crónicas constitucionales y agudos comentarios a sentencias judiciales y todos los años escribía por lo menos un libro, tarea con la cual Bidart Campos fue un auténtico maestro que formó jóvenes constitucionalistas en América Latina.
Director del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires y Miembro distinguido de la Academia Nacional de Ciencias Morales. Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina (UCA) entre los años 1962 y 1967, Vicerrector Académico de la UCA entre 1986 y 1990, Director del Diario jurídico “El Derecho” y profesor titular de Derecho Constitucional y de Derecho Político en la UBA.
En su labor de investigación, Bidart Campos fue, desde 1994, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales "Ambrosio L. Gioja" de la UBA.


V - Se destaca su prolífica obra sobre todos los temas: sociología jurídica, filosofía jurídica, historia Jurídica, teoría política, derechos fundamentales y garantías, amparo, habeas corpus, y otros tantos. Algún biógrafo esmerado, cuenta setenta libros de ciencias jurídicas y tres mil artículos y notas en revistas y libros colectivos. (2)
Fue un gran publicista, casi como pocos. No solo por la cantidad, sino por la calidad. Sus obras eran originales, no refritos de anteriores a los que se le agrega un capítulo y una tapa nueva, como vemos cada vez más a menudo.
Si bien Bidart Campos no escribió un resumen de todo lo que había vivido, pensado y escrito, es indudable que lo sustancial de su pensamiento se encuentra en su modestamente llamado "Tratado elemental de Derecho Constitucional", editado primero en dos tomos, luego ampliado a seis, y nuevamente rehecho y actualizado.


VI - Difícil sería para mi recorrer su obra. Me quedo, por la particular influencia que tuvieron en mis días de estudiante, tres de ellos.
         “Manual de Derecho constitucional” publicado por Ediar a mediados de la década del setenta. Voluminoso libros de hojas rústicas en donde se abordaban todos los temas del ramo con claridad y profundidad que para el estudiante era un placer su lectura. Entre nosotros, en el Litoral, era una biblia. Durante el cuatrimestre que preparé la materia que dictaban Roberto Rovere y Decio C. Ulla –cátedra para nada fácil, por poner alguna adjetivación- y las clases eran en el aula 6, la última del subsuelo, era constantemente citado por los profesores, si bien Ulla no ocultaba su encantamiento por los autores italianos.
         “Derecho político” y “Lecciones elementales de política” obras que surgen al calor de su cátedra que por más de veinte años llevó adelante en la UBA. Llegué a “Derecho político” cuando cursé “Ciencias políticas” (3) para complementar algunos temas que estudiábamos por el clásico libro de Fayt. Era una edición de Aguilar del año 1962, escrita en la juventud pero definitivamente luminosa, indispensable. De hecho tuvo varias ediciones, algunas fuera del país y en 2106 Ediar la reeditó. “Lecciones” tiene un devenir similar, tanto en las ediciones –hay una reciente- con en la trama del texto. En ambas recorre los principales temas de las distintas teorías filosófico-políticas, marcando un camino que luego seguirán otros autores.
         Estas obras traídas ahora en crónica, son las vivencias de este modesto pendolista. Envalentonado en la función, ahora me animo a recomendar “La historicidad del hombre, del Derecho y del Estado” (Ediciones Manes, 1965, 182 págs.) en donde refleja la historicidad que imprime la existencia del hombre en el tiempo y la circunstancia. El propio Werner Goldschmidt, en el prólogo, afirma que “las esperanzas del lector no serán defraudadas” atendiendo a que el autor “ha comprendido plenamente la misión que debe cumplir un trabajo iusfilosófico”.
         Para tener idea de su obra vale recordar que en la biblioteca en la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, tiene un archivo especial con su nombre para dar cabida a la frondosa de su obra.


VI - La tarde del viernes 3 de septiembre de 2004, mientras estaba entregado a la siesta que rigurosamente tomaba, partió para el horizonte sin tiempo.
Luego de su muerte, Humberto Quiroga Laivé dijo de él: “fue un apóstol cívico de los derechos humanos. Su pluma, incansable y feraz, ya estará quieta, pero el eco de sus verdades como orador de la Justicia será el himno que al alcance del pueblo todo, instrumento a la mano de los juristas, podrá cantarse en jornadas de lucha, única espada que consolida la paz social, como Bidart Campos la utilizó toda su vida. Proclamador incansable de la supremacía de la Constitución, denunció sin descanso sus múltiples violaciones por gobiernos que sólo supieron trasegar sus intereses y no el respeto irrestricto del Estado de Derecho. La fuerza normativa de la Constitución fue su lema, su plena operatividad, su bandera. Pasó por la historia de los argentinos sin provocaciones mediáticas, desde el recogimiento de una vida que fue ejemplo de humildad. Pero la simiente que sólo producen los escritores clásicos ha quedado para no borrarse nunca como fuente de consulta: para los tiempos”.


VII – No solo que cosechó, sin proponérselo, toda una legión de discípulos, sino que la de amigos entre los colegas fue mayor, situación no tan común en los círculos académicos. Prueba de ello, es el grueso tomo que como “Liber amicorum” publicó la Asociación Argentina de Derecho constitucional cuando Horacio Rosatti era su presidente y que coordinó Pablo Luis Manili. Casi seiscientas páginas donde desfila lo más granado de la doctrina nacional y otros tantos pares de Latinoamérica. Todos de forma unánime coinciden en la grandeza del amigo desaparecido por la sencillez con la que se acervaba a las cosas nuevas para ponerlas en debate adelantando su perspectiva sostenida en un previo y riguroso análisis. Esta cualidad, acompañada en la calidez del trato y la nobleza de su ser, lo convirtieron en un verdadero maestro.     

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(1) Ha sido distinguido con; “Doctor Honoris Causa” por la Universidad de San Martín de Porres de Lima, Perú, en 1986; “Profesor Distinguido” por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1987; “Profesor Honorario” otorgado por la Universidad Mayor de San Marcos de Lima Perú; “Profesor Honorario” de la Universidad de ICA, Perú; “Profesor Honorario” de la Universidad de Arequipa, Perú.
En Argentina fue nombrado profesor Extraordinario Honorario con distinción de Académico Ilustre por la Universidad Nacional de Mar del Plata, en 1994, y Profesor Plenario otorgado por la Universidad de Belgrano, en 1994, entre otras distinciones.

(2) Entre las obras destacan: “Tratado elemental de Derecho Constitucional Argentino”, “La interpretación del Sistema de Derechos Humanos”, la “Teoría General de los Derechos Humanos”, “El Derecho de la Constitución y su fuerza normativa”, y su libro de Cátedra “Principios de Derechos Humanos y Garantías” escrito en coautoría con su discípulo el jurista Daniel Herrendorf.
Se destacan asimismo, entre los títulos de los últimos años, los siguientes: “Teoría general de los derechos humanos”,” Casos de derechos humanos”, “Ciencia política y ciencia del derecho constitucional: ¿unidad o dualidad?”, “Compendio de derecho constitucional”, “Constitución y derechos humanos”, “Derecho constitucional” 1 y 2, “Derecho constitucional del poder”, 2 tomos, “Derecho internacional, derechos humanos y derecho comunitario”, “Doctrina social de la Iglesia y derecho constitucional”, “Economía, Constitución y derechos sociales”, “El derecho constitucional del siglo XXI”, “El derecho constitucional humanitario”, “El derecho de la Constitución y su fuerza normativa”, “El orden socioeconómico en la Constitución”, “El poder”, “El régimen político”. “De la ´Politeia´ a la ´Res-pública´”, “Filosofía del derecho constitucional”, “Historia política y constitucional argentina” 1, 2 y 3, “La Constitución de frente a su reforma”, “La interpretación del sistema de derechos humanos”, “Las élites políticas”, “Las obligaciones en el derecho constitucional”, “Las transformaciones constitucionales en la postmodernidad”, “Lecciones elementales de política Los derechos del hombre”, “Los equilibrios de la libertad”, “Los tribunales militares y la Constitución”, “Los valores en la Constitución Argentina”, “Manual de historia política”, “Manual de la Constitución reformada”, 1, 2 y 3, “Marxismo y derecho constitucional”, “Nociones constitucionales”, “Para vivir la Constitución”, “Problemas políticos del siglo XX”, “Régimen legal y jurisprudencial del amparo”, “Teoría del Estado”, “Tratado elemental de derecho constitucional argentino”, Tomos 1A, 1B, 2A, 2B, 3, 4, 5 y 6, “Valor, justicia y derecho natural”, “A una década de la reforma constitucional”, “Los derechos humanos del siglo XXI”, “Doctrina del Estado democrático”, “Derechos humanos”. “Corte Interamericana” 2 tomos, “El amparo constitucional”, “La reforma constitucional”, “La Constitución real, e Instituciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.


(3) En 1976 se había formado una comisión de transición cuyo titular era Mario de Olazábal, algunos años antes expulsado por la gestión peronista; Eduardo Sutter Schneider, como adjunto y Lilia Puig de Stubrin como ayudante de cátedra.

martes, 22 de agosto de 2017

EL CRUCE DE LOS ANDES, ENTRE MITOLOGÍA Y EPOPEYA




Lugar: auditorio Tsugimaru Tanoue de la sede de Avda. Corrientes 1834 (Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires).
Actividad no arancelada.
Informes e inscripción: inscripcioncultura@traductores.org.ar.

Las actividades de la Comisión de Cultura están abiertas a todo el público en general.

martes, 15 de agosto de 2017

PRINCIPIOS GRALES. DEL DCHO. LATINOAMERICANO-CRONOGRAMA DE CLASES 2017 SEGUNDO CUATRIMESTRE



Se estudiarán elementos introductorios a la teoría del derecho en general, formulados desde una óptica abierta y crítica. Asimismo, se acercará al alumno a las instituciones básicas del derecho romano. Por otra parte, se examinarán aspectos peculiares del derecho latinoamericano, desde un ángulo histórico, presente y futuro. Sin dejar de lado los ordenamientos autóctonos, para concluir en una mirada puesta en una integración.

Se ruega ser puntual y venir con la clase preparada.

En el curso se apagarán los celulares.

Trabajo de iniciación en la investigación científica (TIIC): La investigación debe ser una característica de toda enseñanza universitaria, pues sin ella no hay avance científico posible. Requiere seriedad, honestidad, dedicación, método, libertad y creatividad. Se realizará una pequeña investigación. Las pautas metodológicas se explican en clase. El trabajo puede hacerse en grupos de hasta cuatro integrantes. La fecha del trabajo es perentoria e improrrogable. El trabajo se entrega impreso. Es fundamental la originalidad para aprobar. El trabajo no se devuelve. Los trabajos se filtran telemáticamente para evitar plagios.


15/8   Presentación del curso. Objetivos.

18      Explicación del TIIC (Trabajo de Iniciación a la Investigación Científica). El contrato social, Juan Jacobo Rousseau.

11   Una mirada histórica a la idea de "justicia" (Primera parte).

22   Una mirada histórica a la idea de “justicia” (Segunda parte).

25   Los principios generales del derecho (introducción).

29   Los principios generales del derecho (continuación).

1/9   Las “ramas” jurídicas.

5     La norma jurídica.

8     Derecho romano –contexto general Primera parte.

12     Derecho romano –contexto general Segunda parte.

15   Código Civil y Comercial.

19   Entrega del TIIC. PRIMER PARCIAL.

22   ENTREGA DE NOTAS. PARCIAL ALUMNOS AUSENTES CON JUSTIFICATIVO.

26   La Familia en el Derecho Romano.

29   Explicación del TIIC (Trabajo de Iniciación a la Investigación Científica) Una excursión a los indios ranqueles, Lucio V. Mansilla.

2/10   La persona en el Derecho Romano.

6    Obligaciones en el Derecho Romano.

10   Las cosas en el Derecho Romano.

13   Código Civil y Comercial.

17   Código Civil y Comercial.

20   Derecho Latinoamericano. Génesis.

24   Jurisprudencia.

27   Jurisprudencia.

3/11   Derechos Autóctonos.

7   Derecho Latinoamericano. Integración Jurídica.

10   Derecho Latinoamericano. Integración Jurídica.

14    ENTREGA DEL TIIC. SEGUNDO PARCIAL.

17    ENTREGA DE NOTAS. PARCIAL ALUMNOS AUSENTES CON JUSTIFICATIVO.

21 RECUPERATORIO.

24 ENTREGA DE NOTAS DEL RECUPERATORIO. FIRMA DE NOTAS.

FINAL: FECHA A CONFIRMAR (CIUDAD UNIVERSITARIA).

viernes, 28 de abril de 2017

PAUTAS PARA HACER UNA MONOGRAFÍA



     
                                                                                                               Por Sandro Olaza Pallero




    INTRODUCCIÓN


Muchas veces se da la situación en la que un docente solicita a sus alumnos la redacción de una monografía, dando por sentado que ellos ya saben cómo hacer el trabajo. Pero muchas veces, en los niveles de estudios secundarios, terciarios y universitarios, no se facilitan los elementos fundamentales para la tarea. Los estudios históricos jurídicos tampoco escapan a esta realidad. Es por ello que, con el fin de brindar una orientación, a continuación se brindan nociones básicas para que el alumno pueda hacer una monografía.



    1. MONOGRAFÍA


Una monografía es el tratamiento de un  sólo tema y como  tal se opone a una “historia de”, a un manual, a una enciclopedia. Umberto Eco señala este principio fundamental:cuanto más se restringe el campo mejor se trabaja y se va más seguro. En el ámbito de los estudios históricos jurídicos puede ser sobre: instituciones, ideas jurídicas, etc.



    2. ELECCIÓN DEL TEMA


 Este es el primer paso y es una cuestión muy importante porque de ella depende en gran medida el éxito del trabajo a realizar. Si la monografía no es solicitada específicamente por el profesor, entonces es el alumno quien debe elegir el tema. 
En tal caso, ¿cómo proceder? Se sugiere averiguar qué temas se han investigado recientemente sobre el campo asignado. Para ello se puede recurrir a catálogos de revistas especializadas, recursos informáticos, etc. Para la elección del tema hay que tener en cuenta varios factores: el interés personal y general sobre el mismo, la utilidad del trabajo a realizar y las fuentes de información que estén al alcance. No es aconsejable embarcarse en una investigación para la cual no se dispone de fuentes o para la que no se halla bibliografía suficiente.



3. ¿CÓMO LIMITAR EL TEMA?


Tan importante como la elección del tema es su limitación. Si no se ajusta bien el tema no se sabrá hacia dónde se dirige ni tampoco la finalización. De mayor a menor se trata de:

Tema general
            Sub-tema
                        Monografia

Ejemplo: Tema general: La inquisición en España y América
                        Sub-tema: El virreinato del Río de la Plata
                                               Monografía: La inquisición en el virreinato del Río de la Plata.

Ejemplo: Tema general: Las relaciones diplomáticas con las comunidades indígenas (siglos XVI-XIX)
                        Sub-tema: Época de Rosas
                                   Monografia: Las relaciones diplomáticas con las comunidades indígenas en la época de Rosas

Ejemplo: Tema general: La pena de muerte (siglos XVIII-XIX)
                        Sub-tema: Época patria
                                               Monografia: La pena de muerte en la época patria




4. HACER UN BOSQUEJO TENTATIVO


El bosquejo tentativo sería una especie de proyecto que da el marco general del trabajo a realizar. En ese bosquejo se tiene que poner divisiones mayores del tema y divisiones menores.



5. RECOPILAR INFORMACIÓN


En esta etapa hay que reunir información sobre el tema a tratar. Se recurrirá a:
a) Archivos de bibliotecas; b) Bibliografías sobre el tema elegido (catálogos, etc.); c) Examinar revistas que traten el tema (hemerotecas, etc.); d) Artículos en diccionarios y enciclopedias; e) Consulta a profesores o especialistas en la materia; f) Recursos informáticos.



6. PREPARAR FICHAS O APUNTES


Este paso consiste en leer las fuentes disponibles, haciéndolo con criterio, es decir, siguiendo ciertas pautas básicas:
a) Extractando el contenido que deseamos utilizar; b) Resumiendo el contenido en las propias palabras; c) Escribiendo críticas breves para tener en cuenta a la hora de redactar la monografía.



7. ORGANIZAR LOS DATOS RECOGIDOS

Ahora corresponde organizar los contenidos extraídos. Para ello hay que revisar y ampliar el bosquejo tentativo y colocar claves de las citas que se quiere hacer en cada una de las subdivisiones del bosquejo.



8. ESTRUCTURA DE LA MONOGRAFIA


Toda monografía tiene una estructura que consiste en:
a) Portada: donde va el título, el autor, a quien es presentada, la materia a la que corresponde, la facultad o seminario, la ciudad y la fecha; b) Introducción: donde se indica el tema, el propósito, circunstancias que llevaron a elegirlo, lo que se quiere demostrar y otros elementos que tienen que ver con aspectos introductorios de la temática; c) Índice: títulos y subtítulos con las páginas donde comienzan, d) Cuerpo: donde se desarrolla el tema; e) Conclusión: la página o las páginas donde se remata el trabajo y donde se resume la investigación; e) Fuentes documentales éditas o inéditas; f) Bibliografía; g) Apéndice documental (si es necesario).


9. NORMAS SOBRE PRESENTACIÓN DE LA MONOGRAFÍA


9. 1. Citas en el texto
Si son breves, se incluyen entrecomilladas; si pasan de las tres líneas, se las separa del cuerpo del texto y se las destaca mediante una sangría de cinco espacios, sin poner comillas.

9. 2. Aparato erudito

9. 3. Citas bibliográficas
a. De libros
Autor (en Mayúscula); título (en bastardilla); edición, desde la segunda en adelante; tomo o volumen si la obra comprende más de uno; lugar, editor y año de edición; número de página o de las páginas extremas.
Ejemplo:
RICARDO LEVENE, Investigaciones acerca de la historia económica del Virreinato del Plata, 2° edición, 1.2, Buenos Aires, El Ateneo, 1952, pp.114-116.
b. De artículos
Autor (Mayúscula); título del artículo (entrecomillado); título de la revista o diario (enbastardilla); número del volumen, año y otras subdivisiones si las hubiese; lugar, editor y año efectivo de edición, número de página (s).

Ejemplo:

JULIO CÉSAR GONZÁLEZ, “La misión Guido-Luzuriaga a Guayaquil (1820)”, Boletín del Instituto de Historia Argentina “Doctor Emilio Ravignani”, 2° serie, t. 13, año 13, n° 22-23, 1970, Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, 1971, p. 10.
c. Cita segunda sucesivas de una misma obra
Después de la primera cita, solo se pone el apellido del autor, seguido de op.cit. y del número de página. Si la obra tiene más de un volumen, se consigna también el número de éste.
Ejemplo:
CARBIA, op.cit., p. 120
LEVENE, op.cit., t. 23, p. 120.
Si se cita más de una obra del mismo autor, se conservan las primeras palabras del título para individualizarla.
LEVENE, Investigaciones, cit., t. 1, p. 24.
LEVENE, Historia del Derecho cit, t. 1, p.99.
Si hay dos autores del mismo apellido se conserva el nombre de pila.
RICARDO LEVENE, op.cit, p. 29.
En el caso de los artículos, se procede de la misma manera.
GONZÁLEZ, op.cit., p. 11.
Si hay citadas otras obras del mismo autor, se agrega parcialmente el título.
GONZÁLEZ, "La misión Guido" cit., p. 11.

9. 4. Citas de documentos
a. Inéditos
Tipo, autor y destinatario —si corresponde—, lugar y fecha; repositorio y signatura topográfica.
Francisco de Paula Sanz al virrey Loreto, Buenos Aires, 23-VIII-1788, Archivo General dela Nación IX-45-6-6.
b. Editados
Tipo, autor y destinatario —si corresponde—, lugar y fecha; autor (en Mayúscula); título(en bastardilla); edición, de la 2° en adelante; tomo o volumen si es más de uno; lugar, editor y año de edición; número de página.
Ejemplo:
El deán Funes a Daniel Florencio O'Leary, Buenos Aires, 16-X-1824, en BIBLIOTECA NACIONAL, Archivo del doctor Gregorio Funes, t. 3, Buenos Aires, 1949, pp. 304-305.
c. Cita segunda sucesivas de un mismo documento
Se ponen los apellidos del autor y del destinatario y se conserva íntegra la fecha; en caso de ser un documento editado se agrega la página.
Sanz a Loreto, 23-VIII-1788 cit.
Funes a O'Leary, 16-X-1824 cit., p.304.


9. 5. Citas de material de Internet


El material citado de Internet se puede citar de esta manera:

Olaza Pallero, Sandro, “Pautas hacer una monografía” [citada 30 de marzo de 2010]
Disponible en Internet en:


9.6. Cita de una película

Mundo grúa [película]. Producción ejecutiva, dirección y guión de Pablo Trapero. Productora asociada Lita Stantic. Buenos Aires: Lita Stantic-Pablo Trapero-Cinematográfica Argentina, 1999. 5 carretes (90 min.), son., byn, 35 mm.


Op. cit. quiere decir “obra citada”, en abreviatura latina. En el caso que se trabajen dos (o más) obras del mismo autor, luego de la primer cita (donde se consignan todos los datos bibliográficos) puede citarse de manera abreviada: Levaggi, Paz en la frontera…, p. 9.
Nunca debe usarse op. cit. para un autor del que vamos citar más de una obra en la monografía, porque el lector no sabrá de cuál de las obras se trata.


Ibíd. Otro modo de evitar la abundancia de datos es la utilización de la expresión Ibídem(abreviada generalmente por Ibíd o Ibid.). Se utiliza esta expresión cuando uno va a citar otro párrafo de la misma obra en una nota inmediatamente posterior. Entonces, quiere decir que se está trabajando la misma obra de la última cita, pero en una página distinta (si es en la misma página que la cita anterior, sólo puede ponerse Ibíd., y en tal caso se entiende que es otro párrafo de la misma página citada previamente).


Negritas o cursivas originales. Si la cita que uno hace textualmente tiene negritas, subrayado o cursivas, debe consignarse, luego de la indicación de página, “negritas originales”, “cursivas originales”, o “énfasis original”. También existe la posibilidad de que uno (como autor de la monografía) quiera dar énfasis a ciertas palabras de la cita. En tal caso, debe consignarse “énfasis nuestro”, “cursivas añadidas”, o palabras similares.



10. ESCRIBIR LA MONOGRAFÍA


Con los datos recogidos y el bosquejo más o menos completo con sus divisiones y sub-divisiones, ahora hay que redactar el trabajo. Algunos aspectos prácticos que hacen a la redacción son los siguientes: a) Utilizar los términos exactos. Si hay dudas, consultar al diccionario; b) Escribir en tercera persona es aconsejable, sobre todo cuando se escribe una tesis. Por ej.: En lugar de decir: “como resultado de la investigación que he realizado...” debiera decirse: “como resultado de la investigación que el autor ha realizado...”; c) Gramática y puntuación. Procurar que las oraciones sean completas, con sujeto y predicado y no frases aisladas. Procurar oraciones cortas. Evitar repeticiones innecesarias. Coordinar bien los tiempos verbales. Por ejemplo si estamos usando el pasado, no cambiar a tiempo presente en el mismo párrafo y viceversa. En cuanto a puntuación, colocar donde corresponde los puntos que dividen las oraciones. Si se cambia de párrafo se coloca punto y aparte. Las comas (,) se utilizan para separar una serie de cosas: ej. “El problema de esos gobiernos radicaba en: conflictos, liderazgo y administración.” La conjunción se coloca antes del último término de la lista; d) Evitar en la medida de lo posible la adjetivación. En monografías o tesis, el autor tiene que procurar ser objetivo y no tendencioso. Por lo tanto, debe evitar el uso indiscriminado de adjetivos; e) Evitar el lenguaje ampuloso y afectado. Con esto se hace referencia a aquella tendencia de algunos escritores que abusan del pleonasmo y lenguaje muy rebuscado que lo torna ininteligible.



Bibliografía:


Botta, Mirta, Tesis, monografías e informes. Nuevas normas y técnicas de investigación y redacción, Buenos Aires, Biblos, 2002.
Eco, Humberto, Como se hace una tesis. Técnicas y procedimientos de investigación, estudio y escritura, Barcelona, Gedisa, 1999.